Estamos en el nuevo sitio: EL BLOG DEL MORSA - HTTP://WWW.ELMORSA.COM

literatura: tantas veces alfredo bryce

coincido que hay que separar la obra de alfredo bryce con los, ahora 27, plagios encontrados. no se puede desmerecer al bryce prosista de antes con el bryce que, según el informe publicado por perú21 a partir de una investigación de maría soledad de la cerda, profesora universitaria chilena, ya no nos encontraríamos frente a plagios dispersos (excesos, para usar un término castrense), sino frente a una práctica sistemática (en algunos lugares y en algunos momentos, matizaría alguna comisión de la verdad):

De todos los textos, tres pertenecen al periodista español Juan Carlos Ponce: 'La angustia de Kafka' (Jano N° 1404, octubre de 2001), 'John Steinbeck, el novelista de los oprimidos' (Jano N° 1423, marzo de 2002) y 'Sartre y la literatura' (Jano N° 1498, noviembre de 2003). Bryce tituló a sus artículos: 'La angustia de Kafka' (El Comercio, 22/6/2003, y La Nación de Argentina, 21/12/2003), 'John Steinbeck, la voz de los oprimidos' (La Nación de Argentina, 29/6/2003) y 'El verdadero Sartre' (El Mercurio de Chile, 12/5/2006). Dos conclusiones previas: Bryce plagia, incluso, textos sobre literatura, materia que, se supone, domina. Luego, muchas veces ni siquiera cambia el título del original. Los dos primeros son copias casi textuales -otra práctica común-, y el tercero lo es en un 80%.


foto caretas

Hace algunas semanas, el diario El País (España) informó que Bryce se había comunicado con José María Pérez Álvarez, 'Chesi', un conocido escritor español, y le había ofrecido disculpas por el plagio que le había hecho. Tendrá que disculparse otra vez. Copió casi literalmente el artículo 'La locura', que fue publicado por 'Chesi' en Jano y en Galipress, en 2005, y por Bryce, con el mismo título, en la revista mexicana Nexos N° 351, de marzo de 2007.

Otros autores 'multicopiados' son Juan Soto Viñolo y Carmen Lloret, que son padre e hija. Ella se llama Carmen Soto Villa, es filósofa, vive en Viena y firma algunos textos con seudónimo. De ellos, Bryce se apropió de 'Cary Grant, un ícono del cine' (Jano N° 1414, enero de 2002) y de 'Andy Warhol: El arte como negocio' (Jano N° 1424, marzo de 2002). El escritor peruano tituló a 'sus' textos 'Cary Grant y el sueño americano' (La Nación, 4/4/2004) y 'Un artista de los negocios' (La Nación, 2 de marzo de 2003). Otra vez, salvo algunas palabras, la reproducción es literal.

Al médico Blas Gil Extremera también le copió dos textos: 'John Ford, la épica del western' (Jano N° 1564, mayo de 2005) y 'El intrigante Antonio Salieri' (Jano N° 1359, octubre de 2000). El primero es calcado casi íntegramente -incluido el título- por Bryce en la revista Nexos N° 343, de julio de 2006. Al segundo lo titula 'El envidioso Antonio Salieri' y lo publica en la Revista de Libros de El Mercurio (Chile), el 1 de setiembre de 2001. Gil, luego de confirmar los plagios, declaró a Perú.21 que tomaba el tema "con sorpresa".

Al español Cristóbal Pera, Bryce le calcó el texto 'Culturas y civilizaciones' (Jano N° 1581, octubre de 2005), que publicó con su nombre el 17 de setiembre de 2006, en El Comercio. Otro texto que el autor de El huerto de mi amada plagió es 'William Blake y los proverbios del infierno', de Jorge de la Paz, publicado en el N° 59, año 1986, de la revista de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, de México (ANUIES). Bryce lo copia casi todo y lo titula 'Las andanzas de ultratumba de William Blake'. El texto aparece en El Universal de Caracas (23/11/2002).

El 15 de febrero de 2004, en La Nación de Argentina, el narrador peruano publica el texto 'PsicoWoody' (apareció antes, el 5 de abril de 2003, en la Revista de Libros de El Mercurio con el nombre 'La cabeza del cine psico: Woody Allen'). Este es un calco de 'El psicoanálisis en el cine de Woody Allen', un artículo del médico español Benjamín Herreros Ruiz, aparecido en Jano N° 1425, de marzo de 2002.

A los siguientes cinco artículos, Bryce no les cambia ni siquiera el título: 1) 'El divorcio de Woody Allen', de Albert Mallofré, publicado en Jano N° 1490, octubre de 2003. La versión del narrador peruano aparece en Nexos N° 324, de diciembre de 2004 y, también, el 24 de enero de 2005 en La Nación de Argentina. 2) '1905, el año milagroso', de Victoria Toro, Jano N° 1561, abril de 2005. Bryce lo publica en El Comercio, 16/10/2005. 3) 'La enfermedad de la nostalgia', de Luis M. Iruela, Jano N° 1580, octubre de 2005. Consta como texto del novelista en El Comercio, 28/5/2006. 4) 'Contra las fotos de ataúdes con soldado dentro', de Josep Pernau, Jano N° 1523, de mayo de 2004. Bryce lo publica en El Comercio, 31/7/2005. 5) 'Estrellas médicas', de Sergi Pàmies, Jano N° 1517, de abril de 2004. Consta como texto del peruano en Nexos N° 342, de junio de 2006. Nos comunicamos con Pàmies, quien nos dijo: "No me parece tanto un plagio como una fotocopiadora". (ver artículo completo)
lástima. un real pena. cuando apareció el primer plagio me enfadé por sentirme estafado. luego de una penosa entrevista (¿estaba jugando con nosotros los lectores alfredo bryce? ¿era sincero? ¿bromeaba?), este informe cae como una bomba.

actualización:
iván thays se pregunta:
(1) "¿cuál sería la razón para que un escritor extraordinario, y de una cultura sólida fuera de toda sospecha, pueda haber cometido tantos calcos -y desde hace tantos años atrás- como los que se le endilgan?"
(2) "¿Necesitaba Bryce plagiar un artículo, como un alumno necesita copiar un examen para aprobarlo o un universitario compra una monografía para estafar a su profesor en un tema que no conoce?"
efectivamente, esas dos preguntas sería interesante que se responda.

perútags:

5 comentarios:

  1. Javier said,

    En algún lugar de la red apareció una sensata petición de ayudar a Bryce para superar su enfermedad o, por lo menos, para que ésta no destruya al artista. O la petición no tuvo la suficiente acogida o Bryce ya rechazó cualquier tipo de terapia. Oigan, Alfredo está en su derecho de sumergirse en una botella diaria de Scotch. Lo que no puede hacer es ganarse la vida sacándole la vuelta a sus colegas. Que yo sepa Hemingway, O´Neill, Fitzgerald, Fadeiev, Joyce, y etecé por mucho chupar no tenían que plagiar. En eso Bryce ofende la dignidad de los grandes escritores alcohólicos (y aquí, de taquito, les convido este simpático blog: http://corporacionalcoholicadeescritores.blogspot.com/ )

    on 2:56 p. m.


  2. KTC said,

    A ver, este tema de Bryce toca las heridas de muchos, sobre todo de quienes siempre lo defendieron a ultranza y los que ven en él una especie de estafador catalputado al círculo de los que basan su fama en meros actos impropios. Pues, debemos recordar que las obras maestras que hicieron famoso a Bryce no fueron copias de nadie, las hizo él y con mucha sabiduría literaria. Ahí existe un valor importantísimo que debiera se tomado en cuenta al momento de realizar cualquier crítica que se haga al Bryce columnista. Mandarlo a la hoguera por los graves plagios cometidos me parece un exceso no digno de cualquier amante de la buena literatura, ya que no se le está analizando a plenitud todo el contexto que rodeó y rodea al escritor para descalificarlo en su vida personal de la forma como lo hacen muchos.
    Hay que analizar el tema de forma completa, pues es muy fácil tildar fundadamente de plagiador a alguien olvidándose que a toda persona se le debe juzgar por la totalidad de actos y obras en conjunto, tanto del pasado como del presente, y no sólo en base a las fallas u errores que pudo cometer.
    No defiendo los plagios de Bryce ya que existen pruebas fundadas que sustentan lo ocurrido, pero no por eso voy a –desmedidamente- escribir a pluma suelta barbaridades tratando de juzgar a un gran escritor por errores que cometió sin saber a profundidad cómo y por qué lo hizo. Bryce merece más respeto.
    Si a un amigo le pasa lo que le está pasando a Bryce ¿qué harían? Piensen en ello y en cómo se sentiría ¿acaso lo mandarían a la hoguera? Pues, creo que no, por que no es la forma de ayudar a alguien que se equivocó.
    Siempre -siendo lo más objetivo posible- se debe mantener la prudencia debida cuando suceden hechos como estos y se critica a una persona en su conjunto. Hay que analizar los hechos antes de descalificar a la persona y fijarse en los pasos que realizó durante toda su vida antes de emitir ligeramente cualquier comentario que se tilde de serio.

    Saludos,

    Enrique

    on 4:41 p. m.


  3. Anónimo said,

    Pensaba que esa entrevista que salio publicada en CARETAS sobre los plagios de este escritor en Delirium Tremens estaba hecha por su Padawan y pobre imbecil por antonomasia, Carlos Cagadillas.

    on 5:39 p. m.


  4. Anónimo said,

    El plagio, señores, es un delito intelectual, que daña la condición de tal de quien lo hace. No es lo mismo que cometer un delito de otro tipo. Por tanto, los que defienden a los delincuentes intelectuales y los apañan, son delincuentes intelectuales también.

    Victorio

    on 10:49 p. m.


  5. Anónimo said,

    Migdonio, victorio o como te llames, ser rajatabla te revela como apriston o ayayero del fujimorismo. El sr. bryce cometio el delito de plagio y si es demandado por sus victimas debera pagar por ello. Ya paga ahora con la sancion social. No hay que rasgarse las vestiduras. Quienes lo defienden a rajatabla son como quienes lo atacan de esa manera. Ahora, lo importante, se nota que muchos que opinan confunden los articulos plagiados con la obra literaria de bryce. Es que las grandes mayorias, aunque sepan leer y malescribir, son semianalfabetas. esto no es insulto sino una realidad objetiva. son funcionalmente capaces de leer y escribir pero a un nivel tan basico que malentienden lo poco que leen. paulo coelho plagio la idea de su libro el alquimista y apartir d sa idea desarrollo el mamotreto que encandila a las masas de harry potter para adultos. alguien se lo saco en cara? no, porque muy pocos se dieron cuenta de su enganhifa. hay que ser justos con bryce pero no exagerar. ahora, tu rajatablitis se cura solo alejandote de la adoracion de fujimori que pareces practicar.

    on 6:02 a. m.